Efesios 1:1–2 nos revela que la iglesia no es un proyecto cultural ni una institución humana, sino una comunidad elegida por la voluntad de Dios, unida vitalmente a Cristo y llamada a vivir desde esa identidad santa y fiel. En este mensaje contemplamos el llamado de Dios a vivir no desde nuestra ubicación terrenal, sino desde nuestra posición espiritual: en Cristo.
Este sermón expositivo forma parte de una serie centrada en la carta a los Efesios, predicada desde una convicción reformada, bíblica y centrada en el principio de Sola Scriptura.